El pistón sufre golpes en cada disparo. Si tu configuración es agresiva (muelle fuerte, precocking, alta cadencia), el pistón es candidato a romper. Elegir uno decente y ajustar bien evita dramas.
Importan los dientes (metal rack), la calidad del polímero, el ajuste del AOE y el conjunto con la cabeza de pistón. Si el AOE está mal, puedes comer dientes aunque el pistón sea “reforzado”.
Qué mirar
- Rack metálico: mayor durabilidad en setups exigentes.
- AOE: ajuste clave para que no muerda mal.
- Compatibilidad: gearbox y engranajes.
- Objetivo: fiabilidad antes que “puro ROF”.
Revisa pistones y extras si buscas fiabilidad en AEG.